12 de enero de 2015

Cosas varias


Venga, hoy vamos a jugar a algo. Yo te cuento lo que me da la gana y tú me lees atentamente. ¿Cómo que eso no es un juego? ¿Qué no es divertido? ¡Pero si no lo has hecho nunca! ¿Cómo sabes que no es divertido? Vale, como quieras. Pero si no quieres jugar a esto me pongo a hablar de la necesidad de autoorganizarnos al margen del estado... ¡Lo ves! Si yo sabía que querías jugar (jeje).

Hoy he decidido hacerte una recomendación. Te quiero recomendar 3 cosas: una peli, una canción y un lugar. ¿A qué soy majo? [¡NO! No voy a recomendar ningún libro. Pues porque no me da la gana. ¿Y a mí que más me da que piense que soy un inculto? ¡Ay, déjame, qué este blog es mío! Hazte tú uno si tan bien sabes hacerlo todo...].

Raymond Briggs. Mira que majo es, ahí, con
sus lapiceritos y esa sonrisa. Me lo comía a besos...
¡¡¡ACORAZADO POTEMKIN!!! ¡Qué no! ¡Es una broma! No voy a ser tan estirado como para ponerme aquí a hablar de Eisenstein (más que nada porque tengo poca idea. Eso sí, sé como se escribe, que ya es algo). Ahora en serio: Cuando sopla el viento. El título original es When the Winds Blows. Una película que descubrí hará como un año. Para mí, que adoro la animación (como se te ocurra pensar en Disney cuando digo animación te mato, avisadx quedas) es una pieza magnifica. La sencillez del trazado, la dureza del argumento, la inocencia con la que los personajes afrontan la realidad... definitivamente es una de mis películas de animación preferidas. No te voy a contar nada más del argumento, pero déjame que te dé algún dato técnico. La peli está basada en la novela gráfica del mismo nombre de Raymond Briggs. Dirigida por Jimmy Murakami, un tipo no muy conocido por mí, solo sé que tiene otra película de un muñeco de nieve, pero poco más. Se estrenó en los 80 en Gran Bretaña y creo que a España nunca llegó, al menos por el circuito comercial, pero eso solo lo creo. En fin, quizás el halo de misterio que envuelve a esta película en mi pequeño mundo sea una de las cosas que que la haga tan especial.

Ella y él. Él y ella. ¡Ains! Que felices son. Yo también
quiero un poco de esa felicidad...

Una canción: Jaula de cristal. Esta canción me ha enamorado. Seguramente no te guste, todavía no he encontrado a nadie a quien se la haya enseñado y se haya enamorado de ella. Pero como me toca hablar a mí, te aguantas. La canción es de una cantautora, que se hace llamar Lúa, de la que solo conozco un par de canciones más. Otro misterio... seguro que es mejor así. De la canción podría hacer un análisis completo de la letra y sacar de cada verso una cosa que me gusta, así que me lo ahorro y te dejo escucharla. Atentx a la letra, ¡y siéntela un poco leñe!


Mira por la ventana. Ahora fíjate en el cielo. Imagina la de personas que lo están viendo ahora mismo. Imagina la de conversaciones que podrías tener con ellas. La de besos que podrías recibir. La de risas que podrías disfrutar. Todo eso ahí, al otro lado de la ventana. Ese es el sitio que te recomiendo. Al otro lado de la ventana. De la ventana de casa, de tu oficina, de tu facultad. Al otro lado de la ventana de tu mundo. Allá fuera siempre habrá algo nuevo, y si de verdad quieres y te lo curras, podrás descubrirlo mientras vives una vida que sea interesante contar a lxs demás. Yo quiero ir al otro lado de la ventana. Así que puede que allí nos veamos. Pero eso ya sabes que es cosa tuya.

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