25 de noviembre de 2014

Curas, parlamentos, coletas

Perdonadme si me pongo un poco serio o si el formato de esta entrada es el que es y parece un comunicado de prensa de algún personaje o ente público.

Ante los sucesos acaecidos en el parlamento europeo hoy, deseo manifestar:

-Mi total rechazo a que un cura (por mucho que los católicos le eleven a jefe de su iglesia, para mí, que me declaro ateo, no deja de ser un simple cura) se dirija a lxs supuestxs representantes de los pueblos de Europa desde una tribuna privilegiada, como lo ha hecho hoy. Si este hombre desea decir algo, que pida reuniones como todxs lxs ciudadanxs y se ponga a la cola. Si algunxs parlamentarixs quieren oírle, que se tomen un café con él, o que vayan a su iglesia. No podemos permitir que lo público se mezcle con lo privado. Y está claro que lo religioso es privado.

-Mi desprecio hacia la actitud de lxs representantes del partido Podemos, en especial de su secretario general, que se ha quedado a escuchar a este cura e incluso ha alabando su discurso y sus "buenas" intenciones. Como actual miembro de base de este partido, no me reconozco identificado con esta actitud.

-La indignación que me produce el discurso mantenido, entre otrxs, por el secretario general de Podemos sobre las "buenas" intenciones de este cura, jefe de la iglesia de los católicos. Esta creencia se asienta en declaraciones y actos simbólicos que no tienen mayor trascendencia. Cuando la iglesia católica renuncie al mundo terrenal y sus riquezas, cuando hagan de una vez lo que predican, cuando no haya niñxs violadxs por los ministros de esta iglesia, cuando las mujeres no sean maltratadas por el discurso (y los actos) del catolicismo, cuando dejen de apoyar dictaduras y regímenes opresores, cuando tomen partido en favor de lxs desfavorecidxs, cuando denuncien todas las injusticias de las que tienen conocimiento, cuando abandonen su indiferencia y dejen de practicar su sucia caridad cristiana. Solo entonces habrá motivos para esperanzarse con que el catolicismo se quede en sus iglesias y deje en paz a las personas que libremente desean ignorar su doctrina, bien porque deciden seguir otras, o bien porque se niegan a establecer relaciones de subordinación con seres divinos imaginarios.

Espero que los seres humanos maduren y algún día renuncien, de forma libre y voluntaria, a dejarse someter por cualquier tipo de autoridad, incluida la religiosa.

PD: la noticia me ha "obligado" a escribir esta entrada muy rápidamente. Algún día le dedicaré algo más de tiempo a la religión, a las iglesias, al ateísmo y demás divertimentos...

24 de noviembre de 2014

Habrá Justicia

¿Cómo os podéis llamar personas? ¿Cómo os atrevéis a salir a la calle? ¿Cómo es posible que después de todo lo que habéis hecho la gente no os escupa a la cara? ¿Hasta cuándo vamos a tener que soportar vuestra traición?

¡Malditxs antidisturbios! ¡Os maldigo! Os maldice el pueblo entero. Y aún así os atrevéis a seguir mirándonos a los ojos. A seguir reprimiéndonos a golpe de porra. A dispararnos con pelotas de goma como si fuéramos simples dianas. Vosotrxs no sois humanos, ¡ni tan siquiera perros! Los perros son leales, fieles y buenos. Vosotrxs sois traidorxs y asesinxs. Sois seres despreciables, con espíritu negro y cabeza vacía. ¿Acaso pensáis que os salvaréis de la Justicia? No seáis ingenuos. Habrá Justica.

Ahora te pregunto a ti, amigx míx: ¿serías capaz de desahuciar a una anciana de 80 años? ¿A una familia con 2 niñxs? ¿Serías capaz, tan siquiera, de dejar a alguien sin casa solo por salvar tu "empleo"? Yo no. Preferiría mil veces quedarme sin empleo, aunque por ello tuviese que vivir en la calle. Eso sí, viviría con la conciencia tranquila y el corazón junto a lxs míxs. Antes eso que vivir en una casa y dedicarme a dejar sin hogar a mis iguales. Todxs tenemos no solo el derecho, sino también el deber de no hacer nada que haga daño a nuestrxs iguales. ¿Por qué no lo hacen entonces lxs antidisturbios? ¿Es qué no tienen sesos para pensarlo? Estoy casi convencido de que no. Pero habrá Justicia.

Te vuelvo a preguntar: ¿serías capaz de golpear a alguien por el hecho de estar manifestándose? ¿Serías capaz de reprimir al pueblo, a tus iguales? ¿Serías capaz de levantar la porra contra una yayaflauta? ¿Contra un chaval de 17 años cuyo único delito es querer derribar el sistema que le odia a él, que busca esclavizarle, o exterminarle si no lo consigue? Yo no. Yo vería en esa yayaflauta a mi abuela, en ese chaval a mis amigxs y a mis primxs, en esxs iguales, a vosotrxs, mis amigxs. Pero ellxs si que pueden. Antidisturbios que bajan de sus lecheras y golpean a diestro y siniestro, sin pensar lo que hacen, como robots programados para eso. A veces intento darles algo de humanidad. Pienso: ¿es que no tienen madres y padres, no tienen hijxs? ¿Cómo puedes golpear a una chica de 20 años si tienes una hija de su edad? ¿Cómo puedes golpear a un anciano de 70 si tu padre tiene su misma edad? ¿Cómo puedes golpear a tus iguales solo porque te lo ordenen? Pero rápidamente recuerdo que no son personas, que no piensan ni cuestionan la autoridad. ¡Recuerdo que matarían a palos a sus propias madres y a sus hijxs si se les pusieran delante! Tranquilx amigx mía, pues estoy convencido de que habrá Justicia.

Sois... no encuentro la palabra que exprese mi desprecio hacia vosotrxs. Decís que cumplís con la ley, que mantenéis el orden, que sois la autoridad. ¿Me queréis hacer reír? La ley impuesta, el orden de la violencia y la autoridad son para mí lo mismo que vosotrxs. Basura y mierda.

Lo vuestro no es un trabajo, no es digno de llamarse trabajo. Trabajo es levantarse a las 5 para ir a Mercamadrid. Trabajo es cuidar de tu familia, hasta el punto que te olvidas de ti misma (y va en femenino por todas esas mujeres que dedicaron y dedican su vida a lxs demás, que se ven obligadas a renunciar a vivir para que otrxs podamos hacerlo). Trabajo es enseñar a niñxs a leer y a escribir, ayudarlxs a descubrir el mundo. Trabajo es bajar al pozo de la mina aún sabiendo que tu vida será más corta por ello. Trabajo es tener la piel curtida por el Sol de arar día tras día la tierra. Eso es trabajo. Lo vuestro no tiene dignidad. Sois seres miserables e indignos. Sois lo peor. Os habéis vuelto contra vuestro propio pueblo, contra vuestrxs iguales, por eso sois lo peor. Pero habrá Justicia.

Si algún día alguien me presenta a algunx de vosotrxs, primero os preguntaré cómo sois capaces de hacer lo que hacéis, cómo podéis vivir con el peso de vuestrxs actos. Después, me negaré a miraros a la cara, y no por respeto o miedo, sino por desprecio. El desprecio que se debe mostrar ante represorxs y asesinxs.

Durante un tiempo puede que nos engañarais a algunxs. Pero ahora todo está muy claro. Tendréis los uniformes azules, pero vuestro corazón será siempre gris. Pero habrá Justicia: llegará el día en que lloréis las lágrimas de amargura que estáis provocando. Y entonces estaréis solxs. Completamente solxs. Porque en mi futuro, en nuestro futuro, en el futuro del pueblo, no hay lugar para vosotrxs. No hay lugar para lxs que golpean y maltratan a su iguales No hay lugar para lxs malditxs. Y a vosotrxs ya os hemos maldecido demasiado. Tanto que quizás nunca podréis enmendar vuestros errores.


PD: si quieres servir al pueblo o portegerle de los indeseables, no te hagas polícia. Hazte maestrx, bomberx, bibliotecarix, sindicalista, médico, enfermerx... Pero no te hagas policía. No comprendiendo a lxs que desean integrarse en los cuerpos de represión estatal (también llamados cuerpos policiales), hago mías esas siglas que algunxs pintan en las paredes: A.C.A.B.

20 de noviembre de 2014

No pude evitarlo. Lo siento, no volverá a ocurrir.

Un ayuntamiento engalanado. Un viejo ritual. Una multitud que es más populacho que pueblo, pues se arranca a sí misma la dignidad, entre otras cosas, ofreciéndole su tiempo a una "aristócrata", o sea, una inútil literal. Un respecto propio de esclavxs. La primera entrada de un blog.

Me sorprendo esta mañana cuando a uno de los grupos de whatsapp en los que estoy metido (he de decir que sin mucha opción, algún día os contaré lo que opino sobre los móviles) llega un mensaje: una lista interminable de nombres y otra de lo que llaman títulos nobiliarios. Pues sí. Resulta que esa señora que todo el mundo conoce, y cuyo nombre parezca que no quieres recordar, ha muerto. En un primer momento siento indiferencia, ni siquiera me leo el mensaje. Pero, después, pensándolo, me enfado, me molesto, ¡me indigno! (que hace algún tiempo estuvo muy de moda). Y que sepas que me enfado con lxs dos. Contigo y conmigo. Voy a tratar de explicarte por qué.

¿Si todxs somos iguales, por qué de la muerte de esta señora tengo que enterarme SÍ O SÍ? ¿Si todxs somos iguales, por qué de la muerte de las demás personas que han fallecido hoy no me estoy enterando? A eso me responderás: no estás teniendo en cuenta que es quien es, que las noticias vueblablabla... Ni me importan tus respuestas. Es que ni me importan. Yo he venido aquí a hablar de mi visión. Pero vale, haré un petit effort, y aceptaré, esta vez, la realidad: que al ser un personaje público los canales de comunicación difundan la "noticia". Pero, ¿por qué le dedicamos el tiempo que le estamos dedicando como sociedad? Y no hablo solo de las horas de TV, hablo de los comentarios en el metro o el bus, de los chistes a la hora de comer o en el bar, de las fotitos e imágenes trucadas de las redes sociales. ¿En serio no tienes nada mejor que hacer? ¿En serio no hay un libro por ahí que leer? ¡Por Stalin! ¡Aunque sea de autoayuda!
Por un solo momento imagina lo que podríamos haber hecho todxs con el tiempo que hemos gastado en el tema. ¡Imagina la de fotos de gatitos que te estás perdiendo porque los productores de virales ahora solo mandan cosas con la cara de esta señora! Una catástrofe... por no hablar del tiempo que has perdido de tu vida, un tiempo que jamás vas a recuperar. Como el que estoy perdiendo yo al escribir sobre algo de lo que no pensaba escribir... al menos hasta que he llegado a casa y he visto a mi abuela viendo La 1. Que los dioses deben estar zumbados es algo que cada día tengo más claro.

Ana Botella. Una chica, muy mona ella, con un micrófono en la mano.
-¿Nos puede decir algo para La 1?
-Fue muy querida por todo el pueblo de Madrid, la recordaremos siempre. Aportó mucho a esta ciudad durante toda su vida.
-Porque, además, era de Madrid, ¿no?
-Sí, sí. Ella nació aquí. (¡Joderos sevillanos!)
No lo puedo entender. Yo no comprendo en que momento Ana ha evolucionado hacia el homo altus sapiens. ¿Alguna idea? No me explico como puede ser capaz de interpretar con esa claridad la voluntad del pueblo de Madrid. O quizás haya convocado una consulta en toda la ciudad (ahora que esta de moda preguntar) y yo no me enteré a tiempo para votar. Sí, debe ser eso último. ¿En qué cabeza cabe que Ana se dedique a decir mamarrachadas por ahí? Un poquito de respeto medieval, por favor. Y de las aportaciones a la ciudad tampoco voy a hablar, por respecto medieval...

Sevilla. Un chavalito, que parece recién salido de las juventudes del PP (vaaale, ya dejo de prejuzgar. No me pasáis una, ¿eh?), con un micrófono en la mano.
-Aquí, a las puertas del ayuntamiento de la ciudad, se ha concentrado una multitud para recordarla en este día tan triste para Sevilla.
Bueno, vamos mejorando. Ya no sale Ana Botella. De todas formas, obviando que detrás tuya no hay nadie (y se ve media calle), ¿qué te hace pensar que han ido todxs a recordarla? ¿No puede ser que la gente tenga curiosidad y poco que hacer? ¿O que ese día repartan fotos de gatitos en el ayuntamiento (pasillo 3, despacho 67, ¡corre a por ellas!)? ¡Ah! Que también se ha hecho una consulta para poder interpretar la voluntad de la espontánea multitud... haberlo dicho antes y me ahorraba el párrafo... [Oye, una cosita: ¿esto de la democracia? Ya sabes, el preguntar a la gente que quiere y hacer lo que digan, ¿esto desde cuándo se hace en España? ... ¿Qué? ¿Qué si soy de Podemos? Pero si yo... ¡Oye! ¡A Cuba vete tú si quieres! ¿Pero qué consensos en peligro ni qué ocho cuartos? Vale, ya me callo, ya.]

Pero... ¡alto! ¡Qué todavía no he acabado! Mira que ya ibas a dejar de leer... que decepción. Esto lo apunto. Así no me motivas para seguir escribiéndote entradas. Ahora me vas a dejar un comentario, ¡por listx!
¿Te has dado cuenta que en los periódicos se trata la noticia de una forma un tanto... peculiar y de forma MUY diferente? Unos la ponen a caer de un burro. Que si explotadora, vaga, improductiva, noble, burguesa, ¡latinfundista! ¿Quién coño sabe que es "latifundista"? Otros sin embargo la recuerdan con ternura, aprecian su gran labor artística (¿?) y su saber estar. Lo que más me ha llamado la atención es oír: "Ella era muy buena, recibió a todos los alcaldes de Sevilla en su casa". A mí eso me suena a: "Ella gozaba de unos títulos que la colocaban socialmente por encima de lxs demás, si hasta los alcaldes iban  su casa como serviles vasallos. ¡Ellos! ¡Los máximos representantes de la ciudad! Tan representativos, virtuosos, justos y fieles a los ciudadanos...
En fin, que nadie se ha acordado de lo más importante. Y yo me veo en la obligación de decirlo: ¡Tu permanente y tus dotes oratorias! Eso recordaremos todxs. POR SIEMPRE JAMÁS.

PD: María del Rosario Cayetana Paloma Alfonsa Victoria Eugenia Fernanda Teresa Francisca de Paula Lourdes Antonia Josefa Fausta Rita Castor Dorotea Santa Esperanza Fitz-James Stuart y de Silva Falcó y Gurtubay. Jeje.

19 de noviembre de 2014

Formalidades varias

1. Presentación
Óscar (pero no me importaría llamarme Maximilian, Héctor, Erik, François, Javier o Ludovico). La naturaleza quiso que fuese hombre (salvando lo biológico, no me siento identificado con el género masculino tal y como está dibujado socialmente). ¿Edad? Creo que no importa, pero si quieres jugar a tratar de adivinarla, allá tú. Estudiando. Incrementando conocimientos al ritmo deseado (esto es más importante para mí que lo de estudiar). Me gustan los patos de goma, no quedarme mucho rato solo, el trabajo físico y/o manual, y últimamente he descubierto que las ecomandarinas (que curioso, ¿eh?). Odio... vale, creo que no odio.

2. ¿De qué voy a escribir?
De lo que quiera. ¿Qué esa respuesta no se vale? Pues nada, te elaboro otra: escribiré sobre lo que pienso y sobre lo que quiero. Escribiré sobre actualidad o sobre el pasado (sobre el futuro ya veremos). Vamos, que escribiré un poco de LO QUE ME DÉ LA GANA. ¿Lo ves como si que valía la primera respuesta?

3. ¿Qué pretendes con este blog?
Pues no sé. ¡Joder! ¿Está tampoco te vale? Me habían comentado que esto iba a ser fácil. Nadie habló de interrogatorios. ¿Qué es esto? ¿El KGB? En fin, ahí va otra para que te quedes a gusto: pretendo publicar cosas, y ya está. O sea, reunirlas y tal, pero nada más. Es como una forma fácil de acumular todo lo que escriba. Vale, no todo, la lista de la compra no la publicaré. ¿O sí? Pero lo que tengo claro es que no busco ni tu juicio (porque tampoco te creas que carezco de sentimientos, me podrías hacer daño) ni tu aprobación. Ahora, si quieres dedicarme un poema o decirme lo bien que escribo, creo que puedes poner comentarios debajo de las publicaciones (puede que también me lea las críticas destructivas, las constructivas... no le interesan a nadie).

4. ¿Por qué debería leer el blog?
¡Ya estamos! Que te quede clara una cosa: no pienso decirte que deberías o que no deberías hacer. Para eso eres ya mayorcitx (y si no lo eres, que sepas que ahora mismo va la policía hacia tu casa y ya he llamado a tu madre, LISTILLX). Pero continuemos, continuemos... no es que debieras leer este blog, pero quizás te aportaría algo. Vamos, que antes de poner la TV y ver cualquier basura (es dedir, todo lo que ponen en ese aparato demoníaco) o conectarte a Youtube y ver vídeos de alguna criatura extraviada del recto camino de la fe y la virtud, pues, quizás, leer este blog sea preferible. Eso sí, ¿que tú me dices que vas a usar el poco tiempo que tienes para realizar alguna tarea admirable o aprender algo nuevo y apasionante? No sé muy bien que haces mirando la pantalla, pero abandona este blog y ¡vete!. Corre a realizarte como ser humano libre. A romper tus cadenas (que aunque no las notes las tienes, ahí, sujetándote, negándote la libre elección). A tomar posesión de tu cuerpo y de tu mente. ¿Qué? ¿No te has ido? Ya decía yo... entonces no tendrías nada mejor que hacer. Quédate y lee con atención.

Y hazme el favor de sonreír que para ser la primera entrada tampoco ha estado tan mal.